La descafeinada tarde enojada que pasó a ser emocionante
Una tarde de verano como de costumbre, a las
16:00 me voy al bar La Lechuga, una vez dentro he pedido un café
descafeinado. De repente el camarero gritó: preparad los monederos que hoy tenéis que pagar todos a la ve, de
repente las personas con las que solía hablar mientras me tomaba mí café se fueron
y yo pensé para mi mismo, pues la tarde está descafeinadamente enojada y
en ese momento, entró por la puerta del bar esa chica por la que estoy enamorado y que tenemos una buena relación entre
nosotros, la chica se sentó a mi lado y me preguntó que cual era mi mayor
deseo, yo le dije que mi mayor deseo es estar con mi chica deseada, ella
me dijo que quien era y yo con la cara colorada le dije que era ella.
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